martes, octubre 30, 2007

Ecos del fin de semana

De hace dos fines de semana:
  • Primera clase de fotografía
  • Avistamiento de Coyote en el concierto de The Cure. Le grité. Me escuchó, pero no me vio. Debió pensar que era la voz de su consciencia.

Del fin de semana pasado

  • Llamada telefónica de Brasil y posterior acto de vomitar incómodamente en los baños de la oficina
  • Invitación de mi maestra Lucifera a conversar con unas chicas de la universidad que trabajan en sus tesis porque considera que mis preguntas incómodas las pueden ayudar.
  • Escuchar a Adrián comentar que no me debo preocupar si me va mal en el examen de Estados Unidos al fin que le gusto a la maestra.
  • Isaid entró a mi perfil de hi5 y no senti emoción o sentimiento cual ninguno cuando vi el registro. Bendito sea Dios. Ya estoy en otro lugar.
  • Mi primera vez en el laboratorio de revelado del curso de fotografía.
  • Mandar mensaje emocionado a todos los amigos sobre mi primera vez en el laboratorio de revelado
  • Invitación de J. a comer para celebrar mi primer foto
  • Hacer reir hasta las lágrimas a Mr. Punk
  • Desayuno el domingo con las niñas de la tesis. Descubrir que efectivamente, mis preguntas incómodas pueden servir.
  • De pronto...hasta se me antojó hacer mi propia tesis y creo tener una idea del tema
  • Tropezarme en el camino de regreso con el Museo Nacional de San Carlos. Me invitaron a pasar a un recital. Al entrar, Marimo Sugahara, que no sólo recibió educación en guitarra clásica sino que además tiene estudios de ingeniería civil-estructural, interpretaba la siguiente pieza:

  • Luego, Luz Angélica Uribe, soprano, interpretó Gretchen am Spinnrade, de Fausto. La escena es la siguiente: Gretchen se da cuenta que se está enamorando de Fausto, hombre inteligente, vanidoso y orgulloso que hace un pacto con el diablo. Gretchen no sabe de este acuerdo, pero sabe de Fausto que es como las verdolagas con carne de cerdo: malignas, y sin embargo se asume hasta las cejas infatuada. Y mientras piensa en él, le da vueltas a la rueca, y se imagina cómo será besarlo y sentirlo y describe como su pecho quiere ir a depositarse en sus manos... y todo dicho con mucha tristeza y quizá hasta dolor porque, no por estar de caliente uno se olvida de la realidad....o sí ?
  • Si la ópera no les da prurito, pueden escuchar esta pieza aquí: Gretchen am Spinnrade

1 comentarios:

Anónimo dijo...
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