lunes, diciembre 08, 2003

A ti, cómo te gusta el gusto ?

El proceso de disfrute es algo misterioso y complejo. Hace un par de semanas que junto con una de mis más añejas amigas asistí a un concierto en el foro sol ( lo de añeja es nomás porque nos conocemos desde que tenemos 11 años, hace 14, ya puedo decir que es hace más de la mitad de mi vida .... santo Dios).
Ese sábado al medio día y por lo que resto del fin de semana sufrí de torcedura de tripa por un berrinche que me armo la maistra de italiano. Tiene esta impresión de que cuando mis compañeritos de clase nos reímos o comentamos es sobre ella. Pobrecita.
Como le haces para explicarle a alguien que lo que hagas o digas no gira alrededor de ella y que para efectos prácticos no te sirve ni para causarte gracia ??.......aunque lo más grave sigue siendo que yo me haya enganchado en la muina.
En el concierto Carmen y yo nos ubicamos a unas cuantas filas del escenario, lo que nos permitió sentir la histeria colectiva de cuanto jovencito brincador o con ganas de empujar había. Después de dos horas ya no nos queríamos acercar más al escenario, solo queríamos mantenernos en el lugar en el que estábamos lo cual conseguimos haciendo una alianza con la gente alrededor ( a la cual le conocí la anatomía pero nunca me entere de sus nombres ).
Así, todos juntos unidos cual muegano hacíamos lo posible porque no nos acercaran o alejaran del escenario. El evento duro aprox 9 horas, pero desde la segunda hora ya había harto borracho y aromas marihuanescos en el ambiente.
En una de las tantas oleadas de empujones una chica a mi lado le reclamo a un mastodonte que sin más se le dejaba caer y que se notaba que hacia un buen rato que habia perdido la conciencia de donde estaba: -oye cálmate, nosotros no venimos en ese plan, venimos a disfrutar el concierto.
Pero igual y el mastodonte también estaba en su muy particular manera disfrutando el concierto no ??, por mucho que me cueste trabajo entender el porque alguien disfruta de quedarse sin sentidos de lo borracho, seguro que puedo entender el querer perder la conciencia por un rato aunque sea.
Yo por mi parte me retorcía cada que me acordaba de la pequeñita de italiano .... y me retorcía aun más por no lograr entender cual era el motivo por el cual le daba tanta importancia a su reclamo absurdo y no me concentraba del todo en el concierto. Por eso digo que el disfrute es muy complejo.
Últimamente me sucede que ante la posibilidad de hacer algo que pudiera acarrearme un momento de felicidad si bien breve, en lo único que puedo pensar es en lo mal que me voy a sentir cuando se acabe ( lo que de hecho no a iniciado ). Y me pregunto: vale la pena o no ?
A qué se deberá ese inútil esfuerzo de premonición, el no querer dar el siguiente paso a menos que los siguientes 12 estén garantizados?. Es ambición, o soberbia, o instinto controlador? que es lo que nos lleva a creer que podemos controlar más allá de la elección del color de la ropa del día, si hay ocasiones en las que ni siquiera podemos controlar el impulso de la entraña ? ( y si no me creen acuérdense de cuando les da diarrea ).
Es cierto aquello de que uno se arrepiente más de las cosas que no hizo que de las que si ? , austedes que tanto les reconforta aquella frase famosa de : "lo bailado nadie me lo quita" ?? ...que hacen si quieren bailar más ?
En fin ....... esto como muchas otros sin sentidos por mi planteados lo se de cierto como pretexto para saludarles, si existe alguna otra utilidad en este choro solo la puedo suponer. ( ahh Sabines,que seria de mis discursos sin tus poemas ......... )
Y ustedes, como disfrutan ??
Another turning point , a fork stuck in the road, time grabs you by the wrist,
directs you where to go. So make the best of this test , and don't ask why
It's not a question , but a lesson learned in time. It's something unpredictable,
but in the end is right. I hope you had the time of your life.
Good Riddance (Time of Your Life). Green Day

1 comentarios:

Pepito JR dijo...

me gusta lo que dices, aunque en algún momento dado es necesario hacer lo del mastodonte, que valga la expresión, valiendote madre un poco el prójimo. Pero eso sí con la disyuntiva de la bendita cruda moral.
Cito a Benedetti con Viceversa